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El humor inglés

El humor inglés

Cuentan que George Bernard Shaw, el famoso autor, envío una carta a Winston Churchill, el famoso político, con las siguientes palabras

  • Le adjunto dos entradas para el estreno de mi nueva obra, traiga a un amigo... si tiene alguno.

A lo que Churchill contestó en otra carta.

  • Probablemente no podré asistir a su estreno, iré a la función de la noche siguiente...si la hay.

Se podría decir que esta correspondencia resume lo que es el humor inglés "en un rápido vistazo": palabras que esconden un doble sentido de crítica o impertinencia; réplicas mordaces y fina ironía; todo ello revestido de un aura de cortesía y educación.

Al menos eso es lo que nosotros entendemos por humor inglés, aunque la verdad es que Mr. Bean también tiene un humor típicamente inglés sin recurrir a las palabras. De igual manera el equipo de "Little Britain" también lo hace, aunque en su programa el contenido elegante sea más bien escaso. Entonces, ¿qué es lo que define al humor inglés? Después de visionar algunos shows cómicos -por supuesto en horas de trabajo – hemos llegado a distinguir los siguientes rasgos comunes.

Tratamiento de lo absurdo con naturalidad: quizá, más que de "naturalidad" deberíamos hablar de "flema". El inglés quiere ser en ocasiones tan educado que parecerá impasible ante cualquier situación, por forzada que sea. Pongamos un ejemplo: un elefante corre a toda velocidad por el carril bus de la city londinense; entonces un policía le da el alto y le reprende, sereno, por no haber recogido a nadie en la parada más próxima.

Gusto por el "regionalismo": este es uno de los puntos más complicados. El humorista hace un chiste en el que gran parte de la gracia recae en el origen del sujeto que la protagoniza. Es un rasgo muy polémico que ha menudo ha sido denunciado como racista: imaginemos que una pareja pasea por una calle de Londres en la que varios borrachos cantan; él alza una ceja y exclama "parece que hoy trabajo en la embajada de España".

Capacidad para la autoparodia: quizá para nivelar la tensión provocada por el punto anterior el inglés tiene una gran capacidad para reírse de sí mismo y de aceptar el ridículo con una flema que llega a resultar aún más cómica y que sería consecuecia del primer punto. Todos hemos visto en alguna ocasión al típico actor inglés de prestigio y nombre - uno de esos que se sabe las obras de Shakespeare al dedillo- disfrazado de mujer.

Humor inglés

Burla de las costumbres y tradiciones: es un aspecto consecuencia del anterior. Reino Unido en general e Inglaterra en particular destacan por sus antiguas tradiciones, llevadas en ocasiones al ámbito ritual. Pues bien, un británico no tendrá reparos en reírse de ellas. La hora del té, la puntualidad, el fútbol e incluso la tópica buena educación inglesa son objetos de bromas y sketches. Destacan en muchos aspectos, aunque reconocemos que son para muy entendidos, las bromas acerca de la propia historia británica.

Uso de personajes estereotipados: los humoristas ingleses siempre han optado por usar personajes que representan a colectivos sociales con unos rasgos exagerados, casi histriónicos. La evolución suele ser la siguiente: nacen como crítica estereotipada y luego crecen como personajes absurdos que, cuando alcanzan la fama, se introducen  en situaciones normales. Un ejemplo perfecto lo tenemos en algunos personajes de la serie "Little Britain".

Vulgarización de las instituciones: un recurso consistente en aproximar el poderoso a la gente corriente haciendo que se comporte como un miembro "común" de la sociedad. Sin embargo no se le despoja de sus símbolos representativos de su posición, lo que aumenta la gracia. Por ejemplo, ¿recordáis los pasados juegos olímpicos de Londres? En ellos se representaba como la mismísima reina se tiraba en paracaídas de un helicóptero ¡y al caer se le veían las enaguas! Otro ejemplo muy famoso es aquel video de Youtube ambientado en la boda del príncipe William y Kate Middleton en el que novios, testigos, familiares y padrinos imitaban esas entradas horteras en las que todo el mundo se pone a bailar al llegar a la iglesia. Irónicamente no es tanto un recurso crítico como un elemento igualador que acaba resultando simpático. 

Gusto del humor negro: podría ser uno de los rasgos más "desagradables" del humor inglés. Un humorista británico no dudará en matar a un personaje si con ello el chiste se vuelve más eficaz: desde el entrañable abuelo hasta el perrito de la vecina son susceptibles de ser "asesinados" de manera grotesca. Es un recurso "de tres fases": primero nos horrorizamos, después nos sorprendemos y finalmente nos reímos por lo extraño de las circunstancias que rodean el crimen. Lo más extraño es que funciona bastante bien.

Por supuesto esta es una aproximación al tema basada en la experiencia: no es ningún tratado ni una tesis doctoral, así que admitimos nuestra propia falibilidad. Quizá tampoco deberíamos darle más vueltas y sí admitir algo que oímos hace poco, aunque no sabemos de boca de quién. Sencillamente decía que el humor inglés es el humor de aquellos que están cabreados con el mundo pero disfrutan con ello.

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