Malta, el Mediterraneo en inglés

Malta

¿Quieres aprender inglés pero sin renunciar al sol, la playa y el mar? No te preocupes, hay un destino que seguro que te gustará: Malta.

¿Y cómo puede ser que en pleno Mediterráneo, entre Sicilia y Libia haya un enclave inglés? Tras las Guerras Napoleónicas y según el Tratado de París de 1814 esta isla pasaba de ser un espacio francés (ganado por Bonaparte a los Caballeros Hospitalarios) a convertirse en territorio británico. Bien es cierto que finalmente Malta consiguió su independencia del Reino Unido en 1964, pero los ingleses mantuvieron el control total de los puertos, aeropuertos, correos y emisoras de radio y televisión hasta 1974, año el que la “isla dulce” (así era llamada por los antiguos griegos) entró a formar parte de la Commonwealth. Es decir, que en la práctica e informalmente sigue siendo una pequeña parte de Inglaterra, con sus cabinas de color rojo y todo. 

Nos hemos referido a su historia a partir del comienzo de su época como territorio británico pero como buena isla del mar Mediterráneo se podría decir que es eterna: ha estado poblada desde la Edad de Piedra y por ella han pasado las grandes civilizaciones del mundo antiguo como la griega, la romana e incluso la fenicia. Os podéis imaginar su riqueza arqueológica. Aunque quizá el periodo más fascinante (o al menos el que despierta más curiosidad) comenzó con la cesión de la isla a los Caballeros Hospitalarios, que servían como vigilantes de la actividad de los piratas otomanos.

Podéis imaginaros que aprender inglés aquí es una experiencia única: es difícil explicar qué se siente al hablar la lengua de Shakespeare en un entorno que evoca irremediablemente los viajes de Ulises.

Cultura clásica y el idioma de la cultura contemporánea y los negocios del presente unidos en una curiosa armonía.